jueves, 27 de febrero de 2014

SMART CITIES

SMART CITY 

“Smart”, es una palabra actualmente muy utilizada  que adjetiva numerosos sustantivos, y otorga un sentido positivo al sustantivo que acompaña. Así en energía se habla de “smart grids” y de “smart energy”; en la edificación de “smart buildings”, y en competitividad territorial de “smart specialization”. El rápido desarrollo de las nuevas tecnologías y los procesos de innovación ha dado como resultado un  nuevo modelo de ciudad, conocida como “Smart City” o “Ciudad Inteligente”. Una ciudad que para ser más habitable, funcional, competitiva y moderna hace uso de las nuevas tecnologías, el impulso de la innovación y la gestión del conocimiento, convergiendo  6 ejes clave de actuación: la economía, la movilidad, el entorno, la ciudadanía, la calidad de vida y, por último, la gestión.
El término Smart City, empleado desde hace ya más de veinte años, hace referencia a un concepto de ciudad sostenible, que ofrece una serie de servicios y prestaciones que elevan la calidad de vida de sus habitantes, y que al mismo tiempo permite a la ciudad incrementar su competitividad y su capacidad para crecer económicamente.

La ciudad es vista como un conjunto de sistemas que consume recursos para ofrecer una serie de servicios, y en el que una adecuada plataforma tecnológica puede optimizar todos los procesos, prestando esos servicios con mayor calidad y logrando un consumo más eficiente de los recursos. Estos servicios se encuadran dentro de alguna de estas 6 características: Smart economy, Smart People, Smart Geovernance, Smart Mobility, Smart Environment, Smart Living.

Entendiendo el concepto de Smart City desde un enfoque integral, todos los servicios municipales, públicos y privados, deben cuestionarse con el fin de poder ofrecer mejores e innovadoras prestaciones a los ciudadanos. Uno de los resultados previstos es ofrecer mejores servicios a un coste más bajo. Para ello aparece la necesidad de nuevos modelos de prestación de servicios. Estos modelos están basados en la integración de servicios a realizar por un mismo proveedor, lo que pretende, no sólo la generación de economías de escala, sino también la visión integral que permite la generación de sinergias operativas entre los servicios.


Las ciudades que compiten en innovación y en una economía del conocimiento también deben competir por una población activa formada y con movilidad internacional, siendo tan importante atraer a estar personas como conservarlas.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Cloud Computing

CLOUD COMPUTING 

Traducido al español como computación en la nube, permite que los usuarios, tanto a nivel individual como a nivel de empresa, gestionen archivos y utilicen aplicaciones en cualquier dispositivo con conexión a Internet sin necesidad de instalar un software o disponer de un servidor.

Esta tecnología es cada vez más una realidad y la sociedad, que evoluciona hacia una mayor movilidad y demanda acceso a la información desde cualquier lugar, se muestra cada vez más abierta a los servicios ofrecidos en la “nube”. La mayoría de nosotros ya contamos con una cuenta de correo electrónico o un perfil en una red social.

Pero ahora son las empresas las que, por razones económicas y por los beneficios que estos servicios ofrecen, están migrando hacia la “nube”. Con ello ganan velocidad en la implantación de proyectos y pueden acceder a la información online actualizada desde cualquier lugar, pagando sólo por las prestaciones que necesitan y sin tener que invertir en comprar y mantener servidores y software.

Además, la reticencia de las organizaciones a la hora de poner su activo más valioso, la información, en manos de terceros ha ido desapareciendo frente al auge de iniciativas comunitarias y nacionales, encabezadas por los organismos reguladores, tendentes a potenciar la seguridad y la legalidad de los servicios en la “nube”.

En este contexto, tienen especial importancia los smartphones, que se han convertido en la principal puerta de acceso al mundo digital gracias a las aplicaciones móviles o “apps”. Además de su evidente utilidad en la vida cotidiana, estas aplicaciones pueden convertirse en una ventajosa herramienta para las empresas de servicios, puesto que permiten personalizar la oferta de servicios, reforzar la productividad de los empleados y flexibilizar la interacción con los clientes.


En definitiva, el Cloud Computing es una herramienta necesaria y requerida en entornos corporativos que quieran fomentar el ahorro de costes y aumentar la flexibilidad y la productividad de su actividad. Por esta razón, el departamento de I+D+i del Grupo EULEN lleva a cabo una prospección constante del mercado de los servicios en la “nube”.