SMART CITY
“Smart”, es una palabra
actualmente muy utilizada que adjetiva
numerosos sustantivos, y otorga un sentido positivo al sustantivo que acompaña.
Así en energía se habla de “smart grids” y de “smart energy”; en la edificación
de “smart buildings”, y en competitividad territorial de “smart
specialization”. El rápido desarrollo de las nuevas tecnologías y los procesos
de innovación ha dado como resultado un
nuevo modelo de ciudad, conocida como “Smart City” o “Ciudad
Inteligente”. Una ciudad que para ser más habitable, funcional, competitiva y
moderna hace uso de las nuevas tecnologías, el impulso de la innovación y la
gestión del conocimiento, convergiendo 6
ejes clave de actuación: la economía, la movilidad, el entorno, la ciudadanía,
la calidad de vida y, por último, la gestión.
El término Smart City,
empleado desde hace ya más de veinte años, hace referencia a un concepto de
ciudad sostenible, que ofrece una serie de servicios y prestaciones que elevan
la calidad de vida de sus habitantes, y que al mismo tiempo permite a la ciudad
incrementar su competitividad y su capacidad para crecer económicamente.
La ciudad es vista como un conjunto de sistemas que consume recursos
para ofrecer una serie de servicios, y en el que una adecuada plataforma
tecnológica puede optimizar todos los procesos, prestando esos servicios con
mayor calidad y logrando un consumo más eficiente de los recursos. Estos servicios se encuadran dentro
de alguna de estas 6 características: Smart
economy, Smart People, Smart
Geovernance, Smart Mobility, Smart Environment, Smart Living.
Entendiendo el concepto de
Smart City desde un enfoque integral, todos los servicios municipales, públicos
y privados, deben cuestionarse con el fin de poder ofrecer mejores e
innovadoras prestaciones a los ciudadanos. Uno de los resultados previstos es
ofrecer mejores servicios a un coste más bajo. Para ello aparece la necesidad de nuevos modelos de prestación de
servicios. Estos modelos están basados en la integración de servicios a realizar por un mismo proveedor, lo que pretende,
no sólo la generación de economías de escala, sino también la visión integral
que permite la generación de sinergias operativas entre los servicios.
Las ciudades que compiten en
innovación y en una economía del conocimiento también deben competir por una
población activa formada y con movilidad internacional, siendo tan importante
atraer a estar personas como conservarlas.

